Hace ya algún tiempo que oí hablar del Flipped Classroom o de cómo darle la
vuelta a tu clase.
Desde el principio me ha parecido una metodología interesante, más acorde
con los intereses y las capacidades tecnológicas de los estudiantes actuales.
Sin embargo, veo complicada su puesta en marcha en la realidad... los motivos
son varios.
En primer lugar, y desde mi experiencia, no todos los alumnos disponen de
dispositivos desde los que ver el material en casa, y mucho menos de conexión a
internet. Sin ir más lejos, este curso imparto clase a FP Básica. Tengo seis
alumnos, de los cuales sólo uno tiene en casa a su disposición ordenador con
internet.
Los centros tampoco están siempre tan bien equipados como debieran. La wifi
del instituto suele ir bastante mal, y en el edificio en el que me encuentro ni
siquiera hay unos ordenadores que puedan utilizar los alumnos fuera del horario
de clases.
Además, al encontrarme en un entorno rural casi todos deben ayudar en casa
por las tardes, por lo que dedicar tiempo al estudio fuera de las horas
lectivas es prácticamente imposible.
La falta de interés por los contenidos de la asignatura (Ciencias Aplicadas
II), en la que abordamos conjuntamente contenidos de matemáticas, física y
química y medio ambiente, tampoco ayuda. No ven la utilidad para su día a día
de lo que en clase se trabaja, teniendo muy poco margen de maniobra en este
sentido ya que el nivel es muy bajo, por lo que al final cualquier actividad
que se plantea es acogida con muy poco entusiasmo.
En definitiva, creo que es la metodología del futuro, pero difícilmente del
presente.
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